La cueva de Cervantes en Argelia será renovada como atracción turística

EFE

  • Es la gruta en la que se ocultó el escritor tras intentar fugarse de su cautiverio.
  • Ya había sido restaurada en 2006, pero su uso se limita a escasos eventos.

Cueva de Cervantes en Argelia

El ministro argelino de Cultura, Azzedín Mihubi, reveló este martes que su departamento trabaja junto a la Embajada de España en Argel para desarrollar un programa cultural que incluiría la renovación de la cueva donde estuvo escondido el escritor Miguel de Cervantes tras su intento de fuga del país.

“La gruta de Cervantes se convertirá próximamente en una atracción turística”, declaró Mihubi durante la inauguración de la exposición Diez años de Premios Nacionales de Artesanía, organizada por la embajada española, aunque no detalló en qué fecha comenzarán los trabajos ni cuándo será abierta al público.

“Estamos orgullos de trabajar con un país famoso por su cultura y que es un referente mundial” añadió el ministro, que también se comprometió a reforzar las relaciones entre ambos países.

El lugar ya fue restaurado anteriormente en una operación conjunta hispano-argelina en 2006, aunque su uso se limita a escasos eventos como la conmemoración del aniversario de la muerte del autor que se celebra cada 23 de abril.

Situado en el barrio capitalino de Beluizad, el sitio cuenta con una superficie de 2.000 metros cuadrados y contiene una fuente y un busto de mármol, una copia exacta del que se colocó en 1894 y que desapareció durante la década de los 90 sin que hasta ahora se conozca su paradero.

Cervantes, junto a su hermano Rodrigo, llegó al puerto de Argel tras ser apresado en las costas catalanas y vendido a finales del mes de septiembre de 1575 al corsario turco Mami Arnaut.

Durante sus cinco años de cautiverio, el español recibió un trato privilegiado puesto que fue encontrado en posesión de dos cartas de recomendación, una de Don Juan de Austria, por lo que sus captores lo consideraron como hombre importante en España y por el que podían pedir un buen rescate.

Tras cuatro intentos de fuga, el 19 de septiembre de 1580 quedó por fin libre gracias al pago de 500 escudos de oro que dos monjes trinitarios realizaron al Dey Hasan el Veneciano, el “rey de Argel”.

Fuente: 20minutos.es