Tendencias en las aerolíneas de bajo coste: ¿hacia dónde se dirigen?

ELENA HAZA

¿Hacia dónde van las aerolíneas low cost?

Viajar nunca ha sido tan barato, los precios en los billetes de avión han ido disminuyendo siguiendo una tendencia que comenzó hace ya algún tiempo.

“En 10 años, los precios del transporte aéreo en España se han reducido un 14,3%“, destacan desde la Asociación de Compañías Españolas de Transporte Aéreo (Aceta).

Expertas en este tipo de reclamos son las compañías de bajo coste. “¿Quién hubiese imaginado antes que sería posible volar por 20 euros?”, se pregunta Javier Gándara, director general de easyJet en España y Presidente de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA).

Las low cost no dejan de crecer, ejemplo de ello es que en el mes de marzo el 53% de los pasajeros de vuelos internacionales eligió una compañía de bajo coste, mientras que el 47% voló con compañías tradicionales, según datos de Turespaña del Ministerio de Energía y Turismo.

Tendencias

Las companías de bajo coste buscan separar el transporte del viajero de otros servicios asociados a este, como son la comida, la bebida a bordo, el equipaje o la selección de plaza. “Su estrategia es abaratar lo máximo posible el servicio básico y el resto cobrarlo o limitarlo lo máximo posible”, apuntan desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

En nuestro país, al frente del low cost se encuentra Ryanair, seguida de Vueling y Easyjet. Los pilotos de Vueling, la aerolínea del grupo IAG, están protagonizando jornadas de huelga con las que reclaman mejoras salariales, claridad en el acuerdo del convenio colectivo y equiparación con otras aerolíneas. Así mismo, la compañía irlandesa ha cancelado numerosos vuelos el pasado año, debido a numerosas protestas de sus trabajadores.

También se han sumado al fenómeno del bajo coste las compañías tradicionales, creando filiales -como Iberia Express en el caso de Iberia-, o modificando las tarifas y adaptándolas a estos nuevos cambios. “La aparición de las compañías de bajo coste y la consiguiente readaptación de las compañías en red, así como la fuerte competencia, ha obligado a todo el sector a redimensionar a las compañías“, indican desde ACETA.

Por su parte, Gándara afirma que la tendencia de las aerolíneas es dirigirse hacia un modelo híbrido. “Todas las compañías nos estamos desarrollando en este sentido. Estas líneas son eficientes, permiten ofrecer precios bajos y capacidad de elección”, dice.

¿A qué se debe su éxito?

Sin duda, los pasajeros le dan mucha importancia al coste de los vuelos. “El crecimiento de las compañías de bajo coste obedece a una demanda del mercado, de los propios clientes. El precio es un factor decisivo a la hora de reservar un billete“, aseguran desde Iberia.

Podemos decir que viajar está de moda. Junto al abaratamiento en los precios de los vuelos, han llegado las webs de alquiler vacacional de habitaciones, que acercan a personas con menos ingresos la posibilidad de viajar.

No se debe olvidar la precarización de la clase media y su pérdida de poder adquisitivo en los últimos tiempos, que para poder permitirse seguir viajando y haciendo turismo, aceptan las condiciones de las low-cost”, sostienen desde la OCU. 

Cambios en las tarifas y servicios

Actualmente no nos extraña subir a un avión sin facturar la maleta, sin recibir comida o bebida o sin poder elegir nuestro asiento. Estas transformaciones han modificado también el comportamiento de los viajeros. Muchos vuelan con varias capas de ropa con tal de evitar facturar y pagar el extra correspondiente, o negocian con el resto de pasajeros al comienzo de un vuelo, para intentar sentarse junto a amigos o familiares.

Una de las características de las compañías low cost, es el aprovechamiento del espacio. Han suprimido del interior de los aviones elementos que no resultan imprescindibles, como armarios o asientos más grandes. “La clave para usar el máximo de los aviones es que los compramos para nosotros” afirma Gándara.

Los cambios en el sector no dejan de producirse. Recientemente Avioninteriors, un fabricante italiano, ha presentado unos polémicos asientos. En ellos, los pasajeros tendrían que ir colocados en una posición más vertical y se reduciría aún más la distancia entre los viajeros, según publicó el diario Daily Mail. Muchas voces se preguntan si el futuro de las low cost pasará por la implantación de asientos de este tipo, que permitirían llenar más los aviones.

Desde Ryanair, aseguran que no está en sus planes emplearlos. “Estamos recibiendo 250 nuevos aviones Boeing que incluirán nuestros asientos slimline”, cuentan.

El presidente de easyJet tampoco ha mostrado interés. “Yo, honestamente, no lo veo. De media nuestros vuelos son de unas dos horas, y creo que para viajes de más de media hora es impensable. Ir prácticamente de pie, o como sardinas enlatadas es demasiado“, asegura. 

Sin embargo, desde la OCU no descartan su implantación en caso de que se cumplan ciertos requisitos. “Estos asientos pueden llegar a instalarse si las autoridades los permiten y si los viajeros están dispuestos a ir en ellos a cambio de una tarifa más reducida. La última palabra sobre si se llega a producir un recorte en comodidad o el cobro de un servicio la tienen los viajeros“, advierten. 

Otra de las últimas modificaciones que más reacciones ha causado ha sido el cambio en la política de equipajes de Ryanair. La compañía irlandesa ya no permite llevar dos bultos en la cabina del avión, sino uno solo.

En caso de traer dos equipajes de mano, el más voluminoso deberá ir en la bodega del avión, a no ser que los pasajeros contraten el embarque prioritario, que permite llevar ambos bultos en la cabina. “La política acelera el proceso de embarque a la vez que elimina cualquier riesgo de retraso en los vuelos cuando se suben demasiadas maletas a cabina”, afirman desde Ryanair.

easyJet también limita a un único bulto en cabina -a no ser que se contraten determinadas tarifas-. Desde la aerolínea, aseguran que esta tendencia se debe a una búsqueda de la eficiencia. “Está relacionado con el ahorro de tiempo. Realizamos escalas muy cortas entre un vuelo y otro -de 25 o 30 minutos-, al tener ese tiempo no puedes estar bajando todas las maletas”, sostiene el presidente.

Iberia Express, declarada la low cost más puntual del mundo, tampoco permite llevar más de una maleta en cabina con su tarifa básica. No obstante, Vueling, que se encuentra en el segundo puesto del ranking, aún posibilita volar con dos bultos en cabina.

El futuro de las low cost

No podemos predecir lo que ocurrirá en los próximos años, pero parece que las compañías de bajo coste llegaron para quedarse“A corto plazo, estas tendencias continúan, de modo que no hay motivos para pensar que no se va a mantener su crecimiento” aseguran desde la OCU.

Actualmente, algunas de estas aerolíneas están ampliando sus trayectos, ofreciendo vuelos no solo a corto o medio radio, sino también a largo, como es el caso de Norwegian o de la marca del grupo IAG, Level.

Volar un fin de semana de España a Italia no es lo mismo que volar hasta Estados Unidos, estos últimos son viajes con mayores distancias, en los que el regreso dura más. “Son vuelos menos improvisados. El largo radio en las compañías de bajo coste está comenzando, está por ver qué capacidad de demanda tendrá y si tendrá el nivel de desarrollo del corto y medio radio”, expone Gándara, quien dice que easyJet no planea apostar por las largas distancias, aunque sí han creado una plataforma para alimentar vuelos a otras compañías de largo radio.

“Parece que el sector camina hacia viajes cada vez más personalizados donde el cliente tiene la capacidad de elegir y construir su experiencia”, cuentan desde Iberia.

“Ryanair sigue trabajando para convertirse en el ‘Amazon de los Viajes’, ofreciendo a los clientes una única plataforma para todas sus necesidades de viajes”, sostienen desde la compañía irlandesa. En su página web ofrecen además de vuelos otros servicios como reserva de habitaciones o alquiler de vehículos, posibilidades también presentes en la página de easyJet y Norwegian.

Fuente: 20minutos.es